Por un mayor liderazgo femenino

Febrero, mes del Liderazgo en EXECyL

 

Llega nuestra compañera Mª José Ingelmo, gerente de operaciones de Getronics en Castilla y León, para hablar de nosotras… Hoy, en el mes temático de febrero, Mª José reflexiona acerca del liderazgo femenino: ¿En qué lugar se encuentra? ¿Qué papel tienen las mujeres en este ámbito? ¿Qué podemos hacer para impulsarlo?

 

Vamos con ello…

 

Por un mayor liderazgo femenino

 

¿Qué imagen nos viene a la cabeza cuando pensamos en líderes del entorno empresarial de Castilla y León? El imaginario colectivo nos lleva a pensar en uno o varios hombres y seguramente en pocos casos la primera imagen habrá sido una mujer. Si esto es algo que pasa de manera general a nivel nacional e internacional, en el ámbito de Castilla y León me atrevo a decir que es algo aún más habitual. Lo vemos en nuestro día a día: reuniones a las que asistimos, eventos, y en nuestro propio entorno laboral, de manera general, el porcentaje de mujeres es bastante menor que el de hombres, y en el caso de puestos de liderazgo la diferencia se acentúa.

 

En diversos estudios se cuantifica el incremento del PIB que produciría el que las mujeres participen de manera equitativa en la fuerza laboral, se habla de la mejora en la cuenta de resultados que se puede objetivar en empresas que tienen comités de dirección con mayor representación de las mujeres… pero aun así no cuaja en nuestras empresas el incorporar visiones tanto de hombres como mujeres en todas las capas, en una proporción similar.

 

En muchos foros se analizan algunas de las dificultades a las que las mujeres nos enfrentamos para acceder a los puestos de dirección, como que normalmente hacemos menos networking o nos movemos menos en las esferas informales en las que a veces se toman decisiones. Tenemos menos autoconfianza en nosotras mismas, nos “vendemos” peor así que ponemos menos en valor nuestra experiencia y nuestra trayectoria. Solemos esperar a que se nos valore por nuestro trabajo sin reclamar el ocupar determinado puesto. Está claro que por parte de las mujeres tenemos que cambiar algunas cosas: ganar en autoconfianza, definir nuestros objetivos y ver qué pasos tenemos que dar para alcanzarlos y todo ello siguiendo nuestro propio estilo, nuestra propia marca.

 

En épocas anteriores algunas mujeres tuvieron que masculinizar su estilo de liderazgo y realizar importantes renuncias en el ámbito personal para poder alcanzar y mantenerse como líderes en sus organizaciones. Creo que esa etapa ya está superada y que las mujeres debemos encontrar nuestro propio estilo de liderazgo aportando capacidad de colaboración, visión transformadora, capacidad de planificación, visión estratégica, adaptación al cambio, agilidad,…

 

 

Un par de mensajes para finalizar la reflexión:

  • Para las mujeres, estar en puestos de dirección permite “cambiar las cosas” y tenemos que aprovechar esa posición para ser las líderes de una nueva etapa y para eliminar las barreras que pueda haber.
  • Para los hombres, el camino para que el talento, el mérito y la capacidad de más de la mitad de la población esté presente en todas las empresas es un camino a recorrer tanto por hombres como por mujeres. Es un reto para toda la sociedad.

 

En Castilla y León, hay muchas mujeres con talento, preparadas para ocupar puestos de liderazgo, y solo falta que desde las empresas con presencia en la región nos lo creamos, las busquemos (dentro y fuera de nuestras compañías) y contemos con su talento. Es importante que nos esforcemos por visibilizar a aquellas mujeres que son líderes en nuestras organizaciones porque esto servirá de inspiración a otras mujeres.

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