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Sevenreeds pone el foco en consolidar su sede de México y ganar cuota en mercados ‘premium’

L´Object es probablemente el proyecto que mejor resume lo que Sevenreeds quiere ser. Se trata de una línea de velas en recipientes de cerámica elaborados artesanalmente con fragancias desarrolladas en Segovia y presentadas ya en ferias internacionales en enero de 2026. Es una colección que une perfumería de autor, artesanía y sostenibilidad, tres conceptos que en la compañía no son tendencia, son estructura.

Andrés Ortega López, CEO de Sevenreeds. En este sentido, su plan estratégico es claro: seguir creciendo como creador de fragancias para el hogar de referencia internacional, sin diluir la propuesta. “Eso implica consolidar México como segundo motor real de la empresa, donde esperamos un crecimiento importante a lo largo del año; ganar presencia en mercados premium donde la fragancia y el diseño son los únicos argumentos que importan; y seguir invirtiendo en el desarrollo de fragancias propias. No queremos ser los más grandes, queremos ser los mejores en lo que hacemos”, explica Andrés Ortega López, CEO de la compañía familiar segoviana, que prevé cerrar este ejercicio con una facturación de alrededor de 18 millones de euros.

Todo empieza con la fragancia, que desarrolla internamente, lo que le permite ofrecer algo genuinamente exclusivo. Eso, combinado con el uso de materias primas naturales y sostenibles, sin parafinas, sin derivados del petróleo, sin ingredientes de origen animal, define un producto que se distingue desde el primer momento. A esto se añade el rigor del proceso, pues Sevenreeds cuenta con la certificación ISO 9001:2015, que cumple los estándares IFRA de la International Fragrance Association, de conformidad con el reglamento REACH de la Unión Europea. Para ello, en su sede de Segovia, “que es el corazón creativo y operativo de la empresa”, tiene las líneas de fabricación, el laboratorio y las oficinas centrales; mientras que desde sus instalaciones mexicanas produce y gestiona para el mercado latinoamericano. “Tener estructura propia en ambos mercados y no depender de terceros en ningún eslabón de la cadena es una decisión estratégica que garantiza el control de calidad que exige nuestra marca”, puntualiza el CEO de la compañía de 110 trabajadores.

 

Presencia en más de 50 países

    Lo que empezó como un proyecto familiar se ha convertido en una empresa con presencia en más de medio centenar de países, con Francia, Holanda, Italia, Emiratos Árabes y Chile como principales destinos y con un volumen de exportaciones que ronda los 7,5 millones. “Son mercados muy distintos entre sí, pero con un denominador común: son consumidores exigentes, con cultura olfativa desarrollada, que valoran el origen, la calidad de la fragancia y la coherencia de la propuesta. Ganar su confianza no es fácil, y mantenerla exige consistencia en cada colección”, asegura Ortega López.

    A su juicio, la perfumería para el hogar vive un momento de madurez interesante. “La pandemia aceleró un cambio que ya venía produciéndose, y es que el consumidor empezó a invertir en su entorno. La cultura olfativa en Europa ha evolucionado notablemente. Hoy hay clientes que eligen una fragancia para el hogar con la misma exigencia con la que elegirían un perfume personal”. Además, recuerda que el sector es muy amplio, desde el producto de gran superficie donde todo gira en torno al precio, hasta el retailer de lujo donde lo único que importa es la exclusividad de la fragancia y la calidad del objeto. “Hemos sabido movernos en ambos extremos sin perder coherencia, y esa versatilidad, sin diluir la marca, es quizás nuestro mayor activo”, asegura Ortega López.

     

    Plantilla comprometida

      Para llegar al actual escenario, el empresario reconoce que la clave de su modelo de gestión es su equipo, “una plantilla de personas comprometidas, con valores sólidos y con capacidad de respuesta ante un mercado que cambia rápido. Sin eso cualquier estrategia es papel mojado”. Otro de los pilares es la coherencia entre lo que dice y lo que fabrica: “nuestro compromiso con la calidad y con el medioambiente no es comunicación, está en la formulación de cada fragancia, en cada decisión de materiales, en cada colección. Esa coherencia genera confianza, dentro y fuera de la empresa”.

      Entre los desafíos a los que se enfrenta Sevenreeds “y las empresas de Castilla y León” figura el talento. “La región pierde personas jóvenes formadas hacia Madrid, Barcelona o el extranjero, y eso tiene un coste real para las compañías que operamos aquí. No es sólo un problema de percepción, es un problema de oportunidades percibidas, y hay mucho trabajo por hacer para cambiar esa narrativa”. Además, Ortega López apunta a la importancia de la conectividad: “una comunidad autónoma con la posición geográfica de Castilla y León necesita infraestructuras de transporte y comunicación a la altura de su potencial”.

      Sin embargo, el CEO de Sevenreeds señala una serie de ventajas de nuestro territorio, como la ubicación en el centro de la Península Ibérica, con acceso a los principales corredores logísticos: “y hay proyectos en marcha que van en la dirección correcta. En nuestro caso, el puerto seco proyectado en Segovia es una iniciativa que puede suponer un salto competitivo real para muchas empresas de la región, incluida la nuestra”.

       

      Más información en el número de mayo de la revista Castilla y León Económica.

       

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