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Iveco invierte 10,6 millones en su planta de Valladolid en 2021

Julio, mes de temática libre en EXECyL

    Vamos rematando las publicaciones del mes temático de julio haciéndonos eco de la publicación de nuestro socio Castilla y León Económica acerca de las inversiones que Iveco, patrono de EXECyL, tiene previsto realizar en su planta de Valladolid en 2021 con la firme intención de incrementar su plantilla hasta superar los 1.000 trabajadores y convertirse en un referente de la Industria 4.0.

    Te invitamos a echar un vistazo al resumen de la información a continuación y a ampliarla a través del reportaje publicado en el número del mes de julio de la revista Castilla y León Económica.

     

    Iveco invierte 10,6 millones en su planta de Valladolid en 2021

      angel rodríguez lagunilla, presidente iveco españa
      Ángel Rodríguez Lagunilla, presidente de Iveco España y director Global de Manufacturing de la compañía.

      La fábrica de Iveco España en Valladolid se encuentra en pleno proceso de transformación y, aunque es la segunda del Grupo CNH Industrial en conseguir el Nivel Oro del programa World Classe Manufacturing (WCM) de entre las 67 de la compañía en todo el mundo, en 2021 acomete una inversión de 10,6 millones de euros destinadas a la producción de la nueva Daily MY22 y, sobre todo, para avanzar hacia el objetivo de convertirse en fábrica digital champions “totalmente digitalizada, sensorizada y reduciendo el consumo energético al mínimo”, señalan sus responsables.

      En la actualidad, esta planta produce el vehículo comercial ligero Daily en su versión chasis cabina, así como la versión Hi-Matic con cambio automático de ocho velocidades. Además, se encarga de la fabricación de cabinas en chapa y pintura que suministra a la factoría de Iveco en Madrid, donde se fabrican en exclusiva los camiones pesados de la gama WAY y de obras.

      Previsión de producir 30.000 unidades de ‘Daily’

      La crisis económica provocada por la pandemia parece que ya se ve por el retrovisor de esta factoría pues su previsión es alcanzar en 2021 las 30.000 unidades del citado modelo Daily, lo que significa un 50% más que en el pasado ejercicio. Por eso, su plantilla ha aumentado un 6,5% en los últimos meses hasta alcanzar los 1.040. Este alza se debe a la recuperación del mercado internacional, ya que la planta vallisoletana exporta el 90% de su producción, siendo sus principales mercados, aparte de España, Francia, Reino Unido y este año Turquía, que registra un fuerte crecimiento.

      La fábrica de Valladolid focaliza su estrategia en convertirse en líder en digitalización e Industria 4.0 a través de distintos proyectos, como el desarrollo de túneles de visión artificial para la verificación de calidad y de mantenimiento y la sensorización y posterior gemelo digital de las instalaciones para predecir microparadas, pasando de un modelo CBM preventivo a un modelo predictivo en la gestión de las máquinas. También trabaja para “la robotización 100% en bodyshop, sea en el transporte con AGV, sea en la fabricación y la realización de Insourcing de piezas que hoy en día fabrican nuestros proveedores y en la instalación de robots colaborativos en montaje para mejorar la ergonomía y la búsqueda constante de la eficiencia energética con las últimas tecnologías disponibles”, destacan sus responsables.

      Apuesta por la Industria 4.0

      Dentro de su apuesta por la Industria 4.0, la extensión de la visión artificial y aumentada combinada con el acceso a los datos en tiempo real ha sido el mayor avance de fábrica conectada en la parte de aseguramiento de calidad. Asimismo, se proporciona a los trabajadores la formación necesaria para capacitarles a nivel técnico para el desarrollo de nuevas aplicaciones, lo que supondrá un apoyo en la realización de sus tareas habituales. Otro aspecto a destacar es que gracias a la ayuda de los exo-esqueletos y robots colaborativos se reducen los esfuerzos biomecánicos de los operarios de la planta.

      Control en tiempo real

      En cuanto a la gestión de inventario, la filosofía de esta planta de Iveco se basa en el control en tiempo real, sin errores y sin actividades sin valor añadido. Esta estrategia se inició hace diez años al sustituir el control de albaranes en papel por dispositivos electrónicos PDA con lectura de código de barras por infrarrojos y actualmente ya se aplica la identificación por radiofrecuencia. Asimismo, en la fábrica vallisoletana se utilizan vehículos de guiado autónomo (AGVs) para el transporte interno de piezas y subconjuntos e impresión 3D en plástico. A estos avances hay que sumar la robotización de vanos Daily y el piso de la cabina heavy “completando la robotización de las operaciones de soldadura con la consecuente mejora de calidad, eficiencia y ergonomía, así como del proceso de sellado de carrocerías con masilla, mejorando la calidad del mismo y eliminando operaciones no ergonómicas”, explican los responsables de la marca, quienes también destacan la creación de la Academia de Tecnologías Avanzadas 4.0.

      Otra de las apuestas de la factoría es  el desarrollo de numerosas soluciones innovadoras y efectivas en infraestructura y procesos sostenibles como la electrificación de la totalidad de los equipos de almacén, el aumento de rutas de vehículos propulsados por gas natural o la implantación de proyectos de eficiencia energética.

      Pese a las complicaciones del año 2020 por los efectos de la pandemia en la economía mundial, en el pasado ejercicio Iveco España redujo su facturación sólo un 3% hasta los 2.067 millones de euros, con la previsión de aumentar este año su cifra de negocio como lo demuestra que en el primer cuatrimestre de 2021 ha incrementado su plantilla en 222 trabajadores hasta alcanzar los 3.850.

      Proceso de transformación de la automoción

      En opinión de Rodríguez Lagunilla, presidente de Iveco España desde octubre del pasado año, además de mantener el cargo de director Global de Manufacturing de la compañía, “la automoción se encuentra inmersa en un profundo proceso de transformación, que va a modificar por completo la forma en la que entendemos esta industria. Esta transformación comporta un cambio en el paradigma histórico del sector, pasando de un modelo de cadenas de valor más lineales, que venían marcadas principalmente por los fabricantes, a cadenas de valor en red, interconectadas y más complejas, con nuevos modelos de negocio entre los agentes más tradicionales y nuevos participantes en dicha cadena de valor, agentes relacionados con servicios energéticos, conectividad, autonomía o movilidad como servicio. En definitiva, estaremos siempre más direccionados a dar un servicio global que simple y llanamente un producto”.

      El presidente de Iveco España considera que para hacer frente a esta transformación “se necesita una importante reflexión estratégica, con el fin de determinar cuáles son las acciones que debemos llevar a cabo para que el sector aborde dicha transformación; definiendo estrategias a corto, medio y largo plazo. El objetivo, dentro de este proceso de transformación, no puede ser otro distinto que el de adaptarse a las nuevas necesidades y demandas de la sociedad, en lo relativo al transporte y a la movilidad. Y, por supuesto, esta transformación debe seguir el objetivo de la neutralidad en las emisiones de CO2 a través de un proceso de descarbonización. Tenemos que seguir apostando y garantizando el crecimiento del sector atrayendo y captando inversiones productivas; y también, muy importante, incrementando la productividad”.

      Ventaja competitiva de las fábricas españolas

      Para este licenciado en Ingeniería Técnica Industrial por la Universidad de Valladolid, “desde el punto de vista de competitividad es importante mencionar que la posición que ocupan nuestras fábricas dentro del sector es relevante; teniendo diversos puntos fuertes, los cuales tenemos que reforzar y apuntalar; pero también tenemos que ser conscientes que existen puntos más débiles y puntos en los que absolutamente tenemos que mejorar para consolidar la ventaja competitiva que en España hemos alcanzado en los más de 60 años de tradición industrial dentro de la automoción”.

      Rodríguez Lagunilla, que comenzó su carrera profesional en Iveco en 1998 y que conoce muy bien esta industria en nuestro país pues fue director de las plantas en Valladolid y Madrid, destaca la relevancia de esta actividad en España: “ocupamos el segundo puesto en el ranking de fabricación en Europa y el noveno a nivel mundial. Sin olvidar que representa más del 10% del PIB de nuestra economía y es fundamental en la balanza comercial española ya que tiene una exportación de más del 80%. Nuestra región, Castilla y León, es parte de esta apuesta por seguir contando con importantes empresas de la industria automovilística”.

      Posición destacada de la automoción

      Pese a ese papel destacado de la automoción, Rodríguez Lagunilla considera que en España no deberíamos relajarnos “porque esta posición que hemos alcanzado ha costado muchos años. Los retos que se nos presentan por delante en el sector son muy importantes y tenemos que hacer todo lo posible para convertir y hacer que nuestro sector sea competitivo. Seguramente ello pasa por producir vehículos con un mayor valor añadido y tendremos que hacer productos de una alta calidad, tenemos que estar a la vanguardia de la innovación en nuestros procesos productivos, haciéndolos siempre más eficientes y competitivos”.

      Para el ejecutivo vallisoletano, este reto pasa por “seguir trabajando en los vínculos institucionales y relaciones laborales como se ha hecho hasta el día de hoy. Tenemos que conseguir procesos productivos que sean flexibles y sostenibles a través de la Industria 4.0. Buscaremos siempre la eficiencia de estos procesos productivos y sobre todo tendremos que hablar y hacer mucho sobre la formación. Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de trabajar alineados con las partes sindicales a través de convenios colectivos que hagan que busquemos la competitividad”.