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El cambio como trampolín hacia el futuro

Septiembre: mes de la Gestión del Cambio

 

Hoy tenemos el placer de contar con la colaboracion de nuestro amigo y compañero Pedro Pisonero, director general de Iberaval. En el artículo que comparte con todos nosotros y que a continuación publicamos nos cuenta cómo van haciendo frente y se van adaptando en su Compañía a las continuas exigencias de cambio que se dan en el entorno empresarial. ¡Muchas gracias Pedro!

 

Vamos con ello ?

 

 

El cambio como trampolín hacia el futuro

 

Leía hace no mucho que un buen líder de nuestro tiempo ha de tener en cuenta siete principios: debe estar pegado a las emociones, no ha de cejar en el empeño de formarse, trabajar en constante alerta, construir, cambiar el camino, rechazar lo habitual y buscar la pasión. Sinceramente creo que esos siete paradigmas, uno por uno, se cumplen en Iberaval, empresa ya histórica en Castilla y León pero en constante modernización. Surgida de alianzas interterritoriales y, cada vez más, con el ánimo de ser un elemento vertebrador del territorio. Iberaval llegó para dar oxígeno a miles de pequeñas empresas, de autónomos que necesitaban financiación y la falta de garantías les impedía obtener créditos para afrontar sus proyectos.

El tiempo ha demostrado que Iberaval estuvo, está y estará en el cambio. Me explico: esta sociedad de garantía ha sido útil a muchísimas iniciativas (más de 170.000) que, de no ser por nuestro respaldo, habrían quedado en el cajón del olvido para siempre. Considero que con poco hemos hecho mucho en la vida de muchos negocios… de muchas familias que han podido apuntalar sus empeños gracias a nuestro pequeño empujón. No he de olvidar el papel que en esto ha jugado el ahora Instituto para la Competitividad de Castilla y León (ICE), a través de las líneas ADE Financia, en cuyo desarrollo formamos parte desde hace 17 años.

Pero, internamente, Iberaval vive en constante transformación. Hace apenas unos meses hemos puesto sobre la mesa un ambicioso Plan Estratégico con una potente visión comercial y de crecimiento a medio-largo plazo, pero que también nos ha permitido reflexionar sobre lo que hemos logrado en los últimos años. En toda gestión del cambio resulta básico parar, recapacitar y determinar hacia dónde se camina.

Les hablaré, por ser concreto, de cinco apartados que, considero, nos están permitiendo ganar el futuro con solvencia y buenas perspectivas en Iberaval.

El primero de ellos es la digitalización, que se ha convertido en una auténtica obsesión dentro del ámbito financiero. Algo que está empujando a grandes corporaciones a cerrar miles de oficinas acotando su campo de juego en dos áreas: empresas (física) y particulares (exclusivamente online). En nuestro caso, consideramos que la apuesta comercial física es complementaria con la digital. Y en ello estamos. Hemos reforzado nuestra red comercial, y por supuesto nuestra oficina virtual. Hemos abierto nuevos canales de atención, apostamos por el márketing online para atraer clientes y, como suele decir nuestro presidente, «tenemos la ventanilla del crédito siempre abierta», en todas sus modalidades. El mundo es el mercado.

Asimismo, en estos días nos sumamos a la plataforma «Con Aval Sí», que han lanzado las 19 sociedades de garantía españolas integradas en CESGAR, la patronal que Iberaval preside desde septiembre de 2014.

El segundo hito es el de la formación, también clave en las diferentes áreas que componen Iberaval. El desarrollo comercial, el tecnológico, el relacional… todo conlleva una actualización constante y una atención que hace sólo unos años no era de tal exigencia como en la actualidad. De las prisas del sector TIC se han contagiado otros muchos.

No lo duden: La empresa debe estar en la escuela y contamos con profesionales de alto nivel que, además, tienen la capacidad de trasladar sus conocimientos de utilidad al resto de sus compañeros. Todos aprendemos de quienes tenemos al lado.

En Iberaval, hemos desarrollado, de igual modo, estrategias de comunicación interna y externa que buscan acercar el continuo esfuerzo de Iberaval por estar pegada a la sociedad castellana y leonesa, por resultar cercana a los empresarios y la economía social de nuestra tierra, pero también por hacer que los empleados de la compañía se sientan partícipes de su evolución. En el último año se han implementado los denominados “Encuentros con el personal” de Iberaval, que sirven para que la dirección informe a los empleados de los retos inminentes de la compañía, pero también facilitan la interlocución de todo aquel que tenga algo que decir con esa parte alta de la cadena.

En este punto, hay que recordar que hace ahora un año echaban a andar, en Iberaval, sus jornadas de integración, y hace apenas un mes se ha iniciado una ronda de cambios de puesto entre el personal de Iberaval. Y es que ese objetivo, el de la integración, se ha convertido en un mantra en el día a día de la SGR, que plantea eso que ahora llaman engagement, que no es otra cosa que la unión interpersonal, como un objetivo estratégico. A partir de dinámicas de grupo, debates, boletines internos, somos cada vez más un grupo humano que sabe ponerse en la piel de los demás. Asimismo, Iberaval lleva a cabo iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa, como su colaboración con la Fundación del Banco de Alimentos.

Somos, gracias al cambio permanente, pero también al esfuerzo diario de un personal especialmente comprometido, una empresa que ya representa el 20 por ciento de todo el sector en España, pese a que en Castilla y León el peso del PIB represente el 5 por ciento del conjunto del país.