¿Quizás te perdiste el resumen de la primera parte de nuestro evento «Excelencia… en todos los sentidos»? Si es así, haz clic aquí. Si no, sigue leyendo las notas que nuestro maestro de ceremonias en dicho acto, Ángel Domingo, comparte en nuestro blog. ¡Toma nota!
Excelencia desde la Dirección
La tarde concluyó con la mesa redonda «Excelencia desde la dirección: Construyendo el futuro que queremos», con la participación de Mónica de Francisco, directora de Enterprise Business para Europa Occidental de Infraestructuras Inteligentes en Siemens; Olalla Mera, directora de Servicio Castilla Noroeste en Adecco; Ricardo García, director de Excelencia Operacional en Renault-Nissan Consulting; Rocío Arroyo, CEO de Amadix; y Teresa Cetulio, quien lidera, desde la presidencia de EXECyL y en representación de MADISON, la labor de la Fundación.
De Francisco incidió en que “estamos ante un cambio de era, no en una era de cambio” en una Cuarta Revolución Industrial, como cambio o transformación radical y profundo respecto al pasado inmediato. “El desencadenante de esta revolución ha sido la aparición y rápida adopción de nuevas tecnologías disruptivas, la mayoría de ellas relacionadas con la transformación digital. Esta revolución hace que nuestras organizaciones tengan que hacer frente a una tormenta tecnológica perfecta que debemos saber manejar y liderar”.
“En este entorno, de cambio rápido y drástico de nuestro ecosistema, me voy a permitir responder si es rentable la excelencia. Sólo es rentable la excelencia –respondió la ponente-. En momentos de crisis o revolución, el capitalismo tiende a reinventarse, y los cambios derivados de las últimas disrupciones tecnológicas nos han llevado ya a acuñar el termino de Capitalismo de Plataformas. En este modelo económico, tanto trabajadores como usuarios, terminamos relacionándonos al ritmo que marcan los algoritmos capaces de machear, como nunca antes, la oferta y la demanda. En Siemens contamos con una tradición de excelencia de la que todos podemos estar orgullosos. Desde hace mucho tiempo, nuestros valores corporativos son innovación, responsabilidad y excelencia para conseguir resultados excelentes y un alto rendimiento”.
Y “esto implica que los clientes necesitan un socio comercial sólido y fiable que les ofrezca una ventaja competitiva; los accionistas exigen un alto rendimiento, mayores beneficios y resultados empresariales sostenibles y tangibles; los empleados quieren trabajar para una compañía que les brinde excelentes oportunidades para su crecimiento personal y profesional, en un entorno empresarial sostenible; los proveedores necesitan un socio comercial fiable y estable que opere de acuerdo con unos criterios éticos explícitos; y, por último, las sociedades esperan un comportamiento ético y responsable por parte de la compañía y de sus empleados”.
“En esta revolución, tenemos que asumir que vamos a equivocarnos. Seamos humildes y admitamos que fallaremos, pero que sea rápido y barato. Centremos las estrategias en la experiencia del cliente. Inventarnos desde cero y no reinventarnos como veníamos haciendo”, alegó De Francisco. En resumen, “¡seamos valientes!”
En este contexto, Olalla Mera, de Adecco, argumentó que “tenemos que adecuar la oferta de empleo a los candidatos potenciales. Como nexo, observamos que muchas empresas no ven cubierta su demanda aún en un entorno de paro. Hay que hacer el ejercicio de posicionar al candidato en el centro”. El 10% de las ofertas de trabajo no se cubre y el 20% ha de ser redefinida.
Mera apuntó soluciones como potenciar la excelencia interna buscando al mejor candidato fuera y acompañándolo dentro de la organización. “No se trata sólo de captar, también de resultar atractivos y retener el talento porque hay muchos modos de resultar excelentes. Todos somos excelentes en algo. Ayudemos a encontrar el puesto ideal en la empresa y veremos cómo se involucran”.
Así apuntó, desde su experiencia, a “promocionar más los beneficios, de todo tipo, que ofrecemos como compañía y no tanto los requisitos de la persona que buscamos. Debe calar la idea de generar empleo de calidad para la captación y retención de talento. Sobre todo, invirtiendo en formación interna para no perderlo y ayudar a adaptarse a un entorno continuamente cambiante”.
Ricardo García, de Renault-Nissan Consulting, coincidió en que el cliente ha cambiado, en todos los ámbitos, y “es súper exigente”. Así, “todas las grandes organizaciones hacen como los planetas y se achatan, se aplanan para ser más eficientes y reactivas. Esto afecta a sus estrategias que ya son más cortas. Se ha pasado de pensar a años vista a semestres, trimestres, meses… Son ciclos más rápidos, de mejora continua donde la palabra agilidad está por todas partes”.
Este panorama conduce a “nuevos líderes en entornos poco jerárquicos, flexibles, cercanos al cliente… Nos transformamos en un liderazgo ágil” con una revolución tecnológica que nos vuelca en las personas. “Las limitaciones no están en las herramientas técnicas sino en las propias personas”, concluyó García.
“En este entorno –incidió Rocío Arroyo, CEO de Amadix, empresa que trabaja para detectar el cáncer de colon, pulmón y páncreas en personas sanas y varios años antes de que aparezcan los primeros síntomas- la excelencia empresarial es una suma de actuaciones que nos hacen crecer. Son los empleados quienes tienen que llevarlas a cabo, y por eso su motivación e involucración en el objetivo final de la compañía son clave para conseguir una organización excelente. En nuestro caso, cada persona del equipo está orgullosa de lo que hace, compartimos las dificultades a las que nos enfrentamos y celebramos los pequeños logros. Hay un entusiasmo compartido entre todos cuando alcanzamos hitos importantes”.
Desde EXECyL… ¡Gracias por tu excelente trabajo, Ángel!
Acerca de él: Ángel Domingo
Ha publicado varios libros que han sido traducidos a diferentes idiomas; ha trabajado y colaborado en diferentes medios de prensa, radio y televisión. Es Socio fundador y directivo de Réplica: Asociación para el Fomento del Debate Académico, de cuya revista online es editor jefe, y ejerce como director Técnico y de Comunicación en la Liga Española de Debate Universitario (LEDU). Además, es director y fundador de Settoku · Persuasión Lab, consultora pensada como laboratorio de comunicación y liderazgo.




