Junio: mes de la Prevención y Gestión de Riesgos en EXECyL
Nuestros amigos de Iberaval comparten su experiencia acerca de la gestión de riesgos, temática que trabajamos durante el mes de junio en nuestro blog, a los que, como entidad financiera, han de prestar especial antención.
Los constantes cambios en los modelos de trabajo y la necesidad de una continua adaptación a los nuevos tiempos centran su atención y determinan las acciones desplegadas por la compañía.
Un artículo muy interesante, ¡no te lo pierdas!
Aplicación sistemática de políticas, prácticas y procedimientos de gestión destinados a la identificación, evaluación y tratamiento del riesgo
El alcalde, el médico y el sacerdote. Muchos hemos escuchado, incluso vivido en primera persona, aquella máxima que aseguraba que en los pueblecitos la autoridad residía en esas tres personas. Pero, también se hablaba de otro rol presente en el municipio: el director de la caja de ahorros. De esta última figura, que representaba a las entidades financieras –tal como hoy las conocemos- han quedado otras aristas de las que vamos a hablar. La imagen social del banquero como autoridad ha sufrido un giro radical en los últimos 15 años, como consecuencia de la crisis. Y, de hecho, las entidades financieras han visto tensionadas de una manera importante sus estructuras por los cambios derivados de una situación de alto estrés que implícitamente perdura, pero también de la variación en los modelos de trabajo.
Iberaval, entidad financiera especializada en la financiación de pymes, autónomos y emprendedores, complementaria de los bancos, también ha transitado la senda de la crisis. De hecho, ha tenido que variar la marcha, con un intenso cambio de paradigma y haciendo de la adaptación constante al cambio una de sus esencias.
De hecho, Iberaval trabaja en la actualidad con numerosos escenarios, contemplados en un ambicioso Plan Estratégico, dado que siempre hay riesgos, en un entorno cada vez más globalizado. Lo detalla su director general adjunto, Miguel Ángel Gómez.
Pero, por centrar la reflexión, aquí hablaremos de riesgos laborales, reputacionales, de responsabilidad penal de la empresa y de ciberseguridad. No entra en nuestro ánimo ser especialmente exhaustivos, pero sí concisos.
Riesgos laborales
En lo que tiene que ver con la prevención de los riesgos laborales, «abordamos una formación recurrente sobre seguridad y salud en oficinas o reconocimientos médicos y analíticas», detalla Ana Chamorro, responsable de Recursos Humanos de la sociedad de garantía.
En este contexto, afirma que «sabemos que el fomento de la seguridad en el trabajo y el impulso de programas de salud laboral resultan un claro factor de competitividad, por lo que nuestro objetivo es “mínima siniestralidad”». El documento de cabecera con el que trabaja este departamento es el Plan de Prevención, Medidas de Emergencia y/o de la Evaluación de Riesgos.
Responsabilidad Penal de la Empresa
La singularidad de Iberaval, una entidad que avala a las pymes para obtener crédito ante los bancos o para operar ante las administraciones, hace que se vigile sobremanera lo referido a la prevención de delitos y la responsabilidad penal de la empresa. En una amplia estrategia de Corporate Compliance, que echó a andar hace unos dos años, la SGR anima a utilizar a sus socios esta «solución ágil y a un coste asumible para las pymes ante posibles procesos judiciales».
Figuras como el órgano de control interno o el Canal de Denuncias existente para que puedan llevarse a cabo alertas sobre la operatividad de la compañía, son dos de los elementos que componen una estrategia mucho más amplia, que incide en la prevención de posibles delitos y fraudes.
Riesgos reputacionales
Iberaval ha logrado posicionarse como una de las SGR de referencia en el sector de las garantías en España. De hecho, en la actualidad es la segunda por volumen de riesgo vivo formalizado y está muy cerca de la primera en importe anual formalizado. Asimismo, cuenta con la mayor masa de socios de toda España, con 26.500 al cierre del primer cuatrimestre de 2018. Esto implica una responsabilidad importante para Iberaval, que también se ha adaptado recientemente a la norma RGPD, referida a la protección de datos de sus asociados. En este punto profundizaremos un poco más adelante.
Hay una máxima en Comunicación sobre este ámbito, el reputacional, que asegura que construir una marca conlleva muchos sacrificios, tiempo y dinero, pero su destrucción puede obrarse en apenas unos instantes. Algo que se ha acentuado con la llegada a nuestras vidas, hace poco más de una década, de las redes sociales. Unos canales que, por otra parte, Iberaval considera esenciales para su crecimiento, para obrar la mejor atención posible, y para la difusión de una imagen que ya identifican numerosos empresarios.
Pero, es cierto que el entorno cambiante de todo cuanto tiene que ver con internet, ha hecho que varíen los mecanismos y las respuestas. Por lo que aquello que podía suponer una crisis brutal de imagen para una operadora telefónica, por ejemplo, por una crítica en su canal de atención al cliente, hoy pasa casi inadvertido dentro del universo online.
Tecnologías para crecer
En Iberaval estamos, por tanto, convencidos de la capacidad que tienen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para captar nuevos clientes, aumentar la relación con los existentes y mejorar la eficiencia operativa diaria. Por ese motivo, se establece el área informática como pieza fundamental dentro de su estrategia de negocio.
El tratamiento de la información que impulsa la digitalización de tales procesos conlleva además, la responsabilidad y el compromiso de una gestión adecuada de todos los datos vinculados. Pero también la implementación de las medidas de seguridad necesarias para la protección de estos activos.
En ese sentido, Iberaval, consciente del impacto que pueden tener las amenazas de seguridad, lleva a cabo una política de seguridad integral en la que se establece como base fundamental la gestión y el análisis de riesgos.
Ciberseguridad
La ciberseguridad no es sólo un problema tecnológico sino un problema estratégico y de gestión de riesgos. Así lo cree Rafael Ceballos, responsable del área en Iberaval. Es por ello que el tratamiento adecuado de la información es una cuestión a resolver por el departamento de IT, pero también debe formar parte de la estrategia general de la empresa. A su vez, desde la dirección se exige un control y evaluación del riesgo constante, permanente y actualizado.
Al respecto, la gestión de riesgos debe ir orientada a proteger la información y la reputación de la organización haciéndose imprescindible la implementación y administración de controles que tengan como foco principal los objetivos del negocio, la promoción de acciones preventivas y correctivas de forma eficaz y eficiente y la definición de los procesos de gestión de la seguridad de la información.
Es ineludible también garantizar el cumplimiento de la legislación vigente como es el caso del nuevo reglamento de protección de datos (RGPD) que incide precisamente en esa gestión integral del riesgo en toda la organización.
Conocer los requisitos, elementos y acciones necesarios para implementar una adecuada gestión del riesgo es clave para garantizar su éxito. Para ello, debemos llevar a cabo la aplicación sistemática de políticas, prácticas y procedimientos de gestión destinados a identificar, analizar, evaluar, tratar y monitorear el riesgo.
La gestión del riesgo operacional y organizacional implica una evaluación continua del riesgo en cada uno de los puntos clave y críticos. En el caso de Iberaval, ese compromiso se ve acreditado con la certificación, desde el año 2017, en el Sello de Ciberseguridad para Organizaciones de la AEI que supone un esfuerzo diario en ese sentido.
