IoT, VR, AR, AI, drones, robots, 3D printing, blockchain… ¡A que mola, eh! Es lo que tienen las tendencias tecnológicas, que son cool.
¿Y con ellas ahora qué haces? ¿Vas a hacer una aplicación para las gafas de VR para que tus clientes vean virtualmente cuan alucinante es tu producto? ¿Es esto lo que realmente necesitan tus clientes? ¿Sabes que más hacer con esas tendencias tecnológicas? Y ¿Cómo saber que eso que quieres hacer (y para lo que vas a invertir mucho) es lo que va a relanzar tu negocio?
La pregunta que normalmente te plantean en un taller de tendencias tecnológicas es “¿cómo afectarán estas tendencias a nuestras vidas y a tu negocio?” Esta pregunta es reactiva. Las tendencias están ahí, te van a afectar, y ¡a ver qué haces!
La que yo te propongo es “¿Por qué el mundo (las personas) han permitido que exploten ahora estas tendencias?” Y aunque no lo parezca, esta es una pregunta más proactiva que la anterior.
Rebobinemos.
Llevo 23-24 años utilizando en mis proyectos la impresión 3D y la realidad virtual (VR), por ejemplo. ¿Por qué estas tecnologías no explotaron entonces y sí ahora?
Algunos argumentan esa manida frase, que además te da ese toque de distinción y sabiduría: “Es que la tecnología no estaba madura entonces”. Solo se puede decir esto de la impresión 3D o la realidad virtual desde el desconocimiento. Es lo que tiene intelné, que cualquiera que lea mucho y sea buen comunicador puede parecer un experto.
En cuanto a la impresión 3D (ya no hablemos de la fabricación aditiva o incluso la fabricación digital), ya existían hace 15-20 años un montón de tecnologías y de materiales contratipo y de calidades, etc. Cierto es que ha evolucionado en todos esos aspectos y más, pero la explosión inicial en la industria fue en aquellos años. De hecho DOMO expuso con stand propio durante 4 años en una feria de Prototipado Rápido (nombre antiguo de la fabricación aditiva) en Valencia. Existían ya entonces un montón de proveedores (algunos cerraron) y un montón de industrias (no precisamente multinacionales) que eran consumidores de esa tecnología. La explosión hacia la sociedad sí es cierto que ha sido en estos últimos 5 años.
En cuanto a la realidad virtual, vale que sí ha cambiado la forma de consumirla (por ejemplo con las famosas gafas) pero la de producirla no tanto. Recuerdo con cierta “nostalgia” cómo en DOMO dejábamos nuestras estaciones de renderizado encendidas toda la noche, ahora cosa del pasado (para el mismo trabajo) gracias a la mejora de los rendimientos de las máquinas. Pero la base de esta tecnología no ha cambiado tanto.
Vivimos en unos tiempos de egocentrismo exacerbado. Creemos que vivimos momentos de cambio sin igual, que nuestro sector es muy particular, que nuestra empresa tiene una idiosincrasia única, que nuestra tecnología es la que realmente está cambiando el mundo… En fin, desde el planeta en el que vivo te aseguro que todo se ve un poco patético… y divertido.
Así que aun asumiendo que estas tecnologías han “madurado” no lo considero el principal motivo de su explosión.
¿Y qué ha sido?
Verás, estas tecnologías son la punta del iceberg, lo que se ve. Lo que no se ve son las necesidades, valores, deseos y expectativas de las personas que han “aceptado” esas tecnologías y que han hecho posible su explosión masiva.
Recuerda que el iceberg se sustenta en equilibrio por la parte sumergida.
Así que entender primero y atender después esas necesidades, deseos y aspiraciones que han llevado a emerger esas tecnologías, hará que nuestras propuestas de valor y negocios sean más sólidos y duraderos, respecto a hacer lo mismo solo con la parte visible del iceberg, las tecnologías.
Eso sí, una vez comprendas esto, esas tecnologías serán tus mejores aliadas.
Por Héctor Robles, CEO de DOMO.
Te animo a que te sumerjas conmigo en estas tendencias, las tecnológicas y las otras, en el taller Honest Trends que daré, organizado por EXECyL, el próximo 07 de junio. En él trabajarás para realizar las conexiones de las tendencias con tu negocio. Más información y adquisición de tu plaza aquí. ¡No te quedes sin tu inmersión!


