Iberaval facilitó durante 2025 un total de 688 millones de euros en nuevas operaciones de financiación, lo que supone un crecimiento acumulado que supera el 50% a lo largo de los últimos 5 años. Este dinamismo operativo ha permitido a la entidad que preside César Pontvianne alcanzar un riesgo vivo de 1.795 millones de euros (importe total de los avales vigentes), cifra que representó un aumento del 6,9% frente a los 1.681 millones de euros con los que cerró 2024. En este caso, el crecimiento acumulado es aún mayor, dado que en el último lustro se ha elevado en un 55%.

De esta forma, la entidad ha concluido 2025 consolidando su crecimiento y batiendo registros propios en sus principales indicadores de actividad, con lo que se reafirma la robustez del modelo de Iberaval y su capacidad para canalizar recursos hacia el tejido productivo, en un entorno económico que sigue siendo exigente, y que cada vez viene más condicionado por los impactos geopolíticos y la economía global.
César Pontvianne, presidente de Iberaval, detalló en rueda de prensa los datos más destacados de la compañía durante 2025, que hoy se trasladarán a la Junta General de Socios. En ese marco, Pontvianne ha remarcado que la sociedad de garantía representó a lo largo del año pasado el 22,3% de la acción financiadora de todo el sector de las SGR en España y, en su acumulado, aportó el 21,4% de la financiación vigente (riesgo vivo) en nuestro país.
Pero, más allá de las cifras financieras, el impacto de Iberaval se traduce en estabilidad para el mercado laboral. Gracias al riesgo vivo que mantiene, la sociedad de garantía respalda 282.000 puestos de trabajo. Este dato se alinea con la misión de la compañía: impulsar el desarrollo de las pymes y autónomos, mediante financiación y asesoramiento independiente, favoreciendo así el crecimiento económico y la generación de empleo.
De manera que, ese dato confirma el papel dinamizador que Iberaval tiene en las economías locales de aquellos territorios en los que tiene presencia física, como son Castilla y León, La Rioja, Madrid, Galicia y, desde hace unas semanas, Cantabria. Además, aporta financiación a proyectos que llegan a partir de su sitio web.
Radiografía de la financiación
Durante 2025, Iberaval concretó 5.742 operaciones de financiación. El perfil de estas operaciones reflejó un importe medio de 181.000 euros y un plazo medio ponderado de devolución de 64 meses -es decir, algo más de 5 años-, lo que permitió a las empresas contar con márgenes amplios para la ejecución de sus proyectos.
En cuanto a la finalidad de los fondos, la entidad desempeñó un papel crucial en la gestión de la liquidez empresarial. El 66,2% del importe formalizado se destinó a circulante, cubriendo con ello las necesidades de funcionamiento ordinario de las empresas. Por su parte, el 33,8% restante se orientó a la inversión, lo que ayudó a respaldar proyectos de crecimiento y mejora de la capacidad productiva.
Iberaval mantuvo durante 2025 su vocación de servicio hacia las empresas de menor tamaño, donde el acceso al crédito resulta más crítico. En este sentido, las micropymes (41%) y las pymes (40,7%) acapararon el grueso de la financiación, sumando entre ambas casi el 82% de los recursos facilitados. Las medianas empresas recibieron el 16,2%, mientras que las grandes compañías representaron una cuota residual del 2,1%.
Por sectores, la actividad se concentró principalmente en 3 áreas que copan el 68% del total financiado: fueron el comercio, con el 26% del total y 181 millones de euros; seguido por los servicios, con 151 millones de euros, con el 22%; y la industria, con un porcentaje similar y 149 millones de euros. El resto de la financiación se distribuyó entre construcción (13% y 92 millones), transporte (8% y 52 millones), hostelería (7% y 49 millones) y sector primario (2% y 14 millones).
Base social
El ejercicio 2025 también pasará a la historia de la entidad por haber superado ésta, por primera vez, los 40.000 socios. Al cierre del año, la cifra se situó en 40.500 asociados, lo que representa un crecimiento del 20% durante los últimos 5 años.
La estructura del capital social refleja igualmente el carácter participativo de la institución. Los socios partícipes (pymes, autónomos y emprendedores) ya suponen el 67% del total, mientras que el 33% restante corresponde a socios protectores o institucionales. Esta mayoría de socios partícipes subraya el compromiso mutuo entre Iberaval y el ecosistema empresarial al que sirve.
Entre los socios protectores más importantes con que cuenta Iberaval, por volumen de aportación al capital, se encuentran el Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL), la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER), perteneciente al gobierno de esa comunidad autónoma o el Gobierno de Cantabria, que se suma a esta nómina de apoyos, tras la absorción de la SGR Sogarca. Iberaval colabora también con el Instituto para la Promoción Económica de Galicia, el IGAPE, dependiente de la Xunta gallega, y con el Ayuntamiento de Madrid.
Iberaval afronta el ciclo 2026-28 con una apuesta clara por hacer operaciones de calidad y potenciar su capacidad de servicio, a partir del abordaje de mejoras con una menor burocracia o la rebaja de la dependencia del canal prescriptor. O lo que es igual, una organización más orientada al cliente.
De manera que, Iberaval busca, para crecer sin tensionar el modelo, simplificar su acción financiadora, estandarizar sus procesos y ganar aún más agilidad para dar respuestas a quienes demandan su respaldo.
