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SilverStorm apuesta por la nueva normalidad con las personas en el centro de la estrategia

Septiembre, mes de la nueva normalidad

    Volvemos con una nueva aportación al mes temático de septiembre de la mano de nuestro ya habitual colaborador, Rian Butcher, CEO y socio fundador de SilverStorm. En esta ocasión Rian nos acerca a sus vivencias de los últimos meses y comparte con todos nosotros sus reflexiones acerca de la situación en la que nos ha colocado el coronavirus. Un artículo muy interesante en el que todo pasa por nuestro activo más valioso: las personas que nos rodean. No te lo pierdas, ¡sigue leyendo!

     

    En grupo se aprende más (y mejor)

      En SilverStorm lo tenemos claro. Son tiempos difíciles donde la nueva normalidad avanza, precedida por la comunicación, la digitalización y la ágil resolución de conflictos para impulsar el crecimiento y garantizar la continuidad del negocio. Y es que el coronavirus ha dado un golpe de realidad al mundo, y con él han tambaleado los cimientos laborales tradicionales. Un puesto de trabajo es mucho más que una silla en la oficina. Es un camino que debe construirse a través del aprendizaje continuo donde cada persona aporte lo mejor de sí misma para lograr un fin común.

      En la compañía, actualmente somos 130 compañeros repartidos en distintas oficinas de España, Reino Unido, México y Estados Unidos. Una plantilla diversa y descentralizada, con más de siete nacionalidades distintas en los equipos y con un gran incremento en los últimos años, que mira al futuro con esperanza de cumplir tanto sus metas profesionales como personales. Por ello, hemos desarrollado una política innovadora de gestión de talento, focalizada en las personas y alineada con la estrategia de la compañía.

      El reto de este año era construir un equipo unido y garantizar una experiencia única para cada empleado, con independencia de su rol, ubicación… Por tanto, nuestra estrategia de RRHH está basada en la filosofía OneTeam · OneExperience. Todo un acierto.

      En marzo estalló la pandemia provocada por la Covid-19 y se activó la maquinaria para aportar la seguridad y el bienestar que requería el momento. Empezamos a trabajar en remoto anticipándonos a la declaración del estado de alarma. Es verdad que ya estábamos acostumbrados a hacerlo varios días a la semana como medida de flexibilidad y conciliación, pero que el 100% de la plantilla estuviera en remoto todo el tiempo y con realidades diferentes suponía un reto, que hemos afrontado con sensibilidad, determinación y agilidad.

      Para hacer más sencillo ese proceso creamos tres equipos formados por personas de diferentes áreas de la compañía. El primero se centra en el bienestar de la plantilla, Team Protection; el segundo en el bienestar de los clientes, Customer Care; y el tercero en el bienestar de la empresa, Well-being SilverStorm. Cada uno controla cómo evoluciona la pandemia y cómo impacta en su responsabilidad. Es más, están autorizados para tomar decisiones efectivas, lo que ayuda a que la capacidad de reacción sea inmediata.

      Además, hemos puesto en marcha diversas iniciativas que ponen el foco en cuestiones como son la conciliación para que la vuelta a la nueva normalidad no suponga una fuente de estrés; los colectivos sensibles, a los que hemos facilitado ayuda y recursos, así como medidas de flexibilidad y horario a la carta, y las incorporaciones en remoto. Sobre esta última cuestión, en SilverStorm hemos sumado 13 personas al equipo. Nuestro objetivo es que se sientan uno más desde el principio, así que en los onboardings hemos incluido la figura del tutor; un mentor que está ahí para guiarle en la empresa y ayudarle a cumplir sus aspiraciones.

      La iniciativa Actívate, donde hemos realizado la mayor inversión en horas de formación, en concreto más de 1.000 horas en el segundo trimestre del año, es un proyecto del que estamos muy orgullosos. Creemos que el talento es nuestro mejor embajador, y durante la pandemia hemos aprovechado para descubrir y potenciar el de cada uno de nuestros empleados.

      ¿Y ahora qué? Hemos organizado un plan de regreso a la nueva normalidad. Una hoja de ruta para volver sin prisas, sin miedo y sin riesgos, trabajando con certidumbre y con las necesidades de las personas en el centro de la estrategia. Hemos reorganizado las oficinas, e incluso hemos adquirido una nueva, para cumplir con las medidas de seguridad y distancias necesarias. En la actualidad todas las instalaciones están disponibles para las personas que quieran acudir, pero la opción del 100% de teletrabajo sigue vigente. Pasos con los que buscamos seguir caminando juntos tanto si es en la distancia como en la oficina.