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INCOTEC desvela por qué (aún) nos cuesta tanto innovar en 2019

Diciembre, mes de temática libre en el blog de EXECyL

 

Desde hace unos años en España todos hablamos de innovación, pero no son muchos los que llegan a implantarla en sus organizaciones y, de ellos, apenas unos pocos obtienen buenos resultados.

Sin ir más lejos la Estrategia de Ciencia, Tecnología e Innovación, diseñada para alcanzar el 2% de gasto en I+D sobre el PIB en 2020, actualmente apenas deja en nuestro país un resultado del 1,19% mientras que países como Israel alcanza una cifra del 4,3%.

Nuestro compañero Manuel de Diego, Client Manager de INCOTEC, comparte estos datos con nosotros y nos ayuda a comprender qué es lo que aún frena a las empresas a la hora de innovar a continuación.

 

¿Por qué nos cuesta tanto innovar en 2019? ¿Nos seguirá costando en 2020?

 

Mientras el modelo español de financiación pública en I+D+i ha estado tradicionalmente enfocado a los fondos públicos (ya sea como subvención o a través de los cada vez menos atractivos “préstamos blandos”) hemos olvidado mirar a nuestro alrededor para aprender y, por qué no, copiar de aquellos países con modelos más exitosos en este campo.

Según una encuesta realizada por Forum Excelencia en 2019, el 40% de las organizaciones no cuentan con una estrategia ni cultura que fomente la innovación. De las que sí se declaran como innovadoras, actualmente el 60% no han logrado resultados sistemáticos en este campo.

Entonces, si tanto hablamos de innovación y cuando salimos a la calle (y en Incotec salimos mucho, fuera y dentro de España) los empresarios nos trasladan ser conscientes de que es un elemento esencial para que sus empresas sean competitivas (o lo que es lo mismo, para que tengan capacidad de supervivencia) en un mercado cada vez más globalizado…

 

¿Por qué es tan difícil innovar?

Porque, en primer lugar, todavía no tenemos claro lo que significa Innovar (aunque lo repitamos 1000 veces). Hacer I+D (novedad sectorial en el mercado) o Innovación Tecnológica (novedad para la empresa, que ya está presente de forma previa en el mercado) no significa necesariamente inventar un nuevo material, fórmula, producto o proceso.

Si, por ejemplo, fabricamos una silla con 50 patas probablemente será algo nuevo en el mercado; pero, si sólo nos hemos limitado a pegar las 46 patas restantes, posiblemente no será un producto innovador en la medida que no hemos superado ningún reto tecnológico, así como que tampoco habremos mejorado su funcionalidad o solucionado ningún problema existente, ni tampoco cubierto una demanda o necesidad de dicho mercado.

En segundo lugar, porque las empresas tienen claro que innovar provoca:

  • Emplear un tiempo y recursos necesarios para la actividad diaria de la empresa.
  • La necesidad de disponer de una infraestructura para obtener resultados positivos (preferiblemente a la primera).
  • Generar una percepción de que hacer las cosas de manera diferente no producirá beneficios, sino más costes ya que probablemente los resultados que se obtengan no serán ni confiables ni predecibles.

Y, tercero, porque lo que significaría ser una organización innovadora supondría hacer lo que, supuestamente, sólo está al alcance de las “grandes multinacionales”:

  • Centrarse en las necesidades (declaradas o no) de los mercados donde compiten.
  • Asumir que SIEMPRE existe una mejor forma de hacer las cosas.
  • Animar a sus equipos a tomar riesgos aceptables y ser autocríticos, cuestionando constructivamente el statu quo.
  • Asumir que el éxito requiere experimentación y fracasos frecuentes soportados por un presupuesto específicamente dedicado a la I+D+i.
  • Apostar por una innovación abierta en la que colaboran con otras organizaciones (competencia incluida) así como con Universidades, Centros Tecnológicos y Agentes públicos.

El éxito de las empresas vendrá definido por el grado de inversión en desarrollo tecnológico e innovación que asuman para generar un nuevo valor, que sea percibido por su mercado objetivo, en sus productos & procesos aprovechando así nuevas oportunidades de mercado.