Para Isidoro Alanís, fundador y presidente de Global Exchange, una de las recompensas más destacadas de su trayectoria empresarial es “ser parte y observar el crecimiento de un proyecto nacido en Fuentes de Oñoro (Salamanca), un pequeño pueblo fronterizo de Castilla y León de poco más de 1.000 habitantes, hasta llegar a ser líderes mundiales de nuestro sector. Es especialmente satisfactorio haber sido capaces de transformar aquella pequeña oficina de cambio de apenas 5 metros cuadrados en una compañía multinacional con 520 oficinas, presencia en 29 países de los 5 continentes y operaciones en 90 aeropuertos internacionales, sin perder nuestra identidad ni carácter familiar”.
Por el contrario, recuerda los momentos en los que fue necesario afrontar crisis sobrevenidas y exógenas que golpearon duramente el negocio, como la derivada del Covid-19, en la que la compañía pasó de la noche a la mañana a ver desaparecer el 99% de sus operaciones con el cierre de aeropuertos. “Tuvimos que reducir nuestra plantilla de 2.500 trabajadores a menos de 200, en apenas 2 meses. Fue un momento tremendamente complejo del que, sin embargo, salimos reforzados como compañía. Las crisis nos enseñan que la adversidad puede convertirse en oportunidad si se cuenta con capacidad de adaptación y visión estratégica. Esta experiencia consolidó nuestra resiliencia organizacional y demostró la fortaleza de nuestro modelo de negocio”, subraya el presidente de Global Exchange.
Principios corporativos
Alanís, que fue el primer empleado de esta empresa en 1996, subraya que su modelo de gestión se sustenta en valores y principios corporativos “innegociables, que seguimos desde nuestra fundación y que son de obligado cumplimiento en todas nuestras filiales y centros” y se refiere al estricto cumplimiento de la ética, legalidad y transparencia, la valoración del capital humano, la excelencia en la atención al cliente, la búsqueda constante del crecimiento sostenible, el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías y el mantenimiento de una imagen corporativa impecable.
“Nada de esto sería posible sin altas dosis de pasión por el proyecto, de ser capaces de contar con el mejor talento y de desarrollar un modelo con una fuerte base tecnológica propia desde el inicio. Todo ello, sin renunciar a nuestra identidad de empresa familiar, que forma parte esencial de nuestro ADN corporativo”, subraya el fundador y presidente de esta compañía, que facturó 275 millones en 2025, con una previsión de crecimiento del 18% en el actual ejercicio, y una plantilla de más de 2.800 empleados en todo el mundo. De éstos, 200 se ubican en Salamanca, donde la compañía mantiene su sede central, su división tecnológica Global Exchange Tecnologías Digitales (GETD) y una oficina de cambio de divisas. El resto se reparten en una red de 520 oficinas de cambio de moneda distribuidas en 90 aeropuertos internacionales de 29 países a lo largo de los cinco continentes, así como en ciudades de interés turístico, centros comerciales, estaciones de ferrocarril, hoteles y puertos. La compañía complementa su oferta con otros servicios aeroportuarios esenciales para los viajeros, como la devolución de impuestos (Tax Free) y actividades financieras como la compraventa de divisas al por mayor.
Desembarco en Londres
2026 comenzó con el desembarco de Global Exchange en el Aeropuerto de Heathrow en Londres, el más grande de Europa y uno de los más importantes del mundo, en el que la compañía ha desplegado 23 oficinas y 78 cajeros automáticos en sus 4 terminales, lo que la posiciona como operadores del cambio de moneda en 4 de los 5 aeropuertos más transitados de Europa (Estambul, Madrid, París y Londres).
A lo largo del presente ejercicio, la empresa continuará su expansión hacia nuevos mercados, al tiempo que trabaja en consolidar los ya existentes. Además, avanzará en el uso de la inteligencia artificial de forma segura y eficiente en todos sus procesos, tanto operativos como de gestión, lo que le permitirá incrementar la eficiencia y desarrollar soluciones digitales que eleven significativamente la experiencia del cliente.
3 pilares estratégicos
El posicionamiento de Global Exchange como líder mundial de su sector se fundamenta en 3 pilares estratégicos, el primero de los cuales hace referencia a su capacidad de adaptación, sustentada en un modelo de negocio robusto y en tecnología de vanguardia que le permite operar con excelencia en cualquier entorno internacional. En segundo lugar, la orientación al cliente, para lo que aplica los más altos estándares en la atención y ofrece servicios complementarios de alto valor añadido, como el cambio online con click and collect, seguro de robo, garantía de recompra y devolución de impuestos, entre otros. Y por último, la proximidad como factor fundamental, ya que su estrategia de capilaridad y ubicaciones privilegiadas garantiza la accesibilidad de sus servicios.
Sector dinámico
“Nuestro sector es un ecosistema especialmente dinámico y complejo, caracterizado por su naturaleza altamente regulada bajo la supervisión de bancos centrales, lo que exige un cumplimiento normativo exhaustivo y la adaptación constante a marcos regulatorios internacionales. Además, su vinculación intrínseca con la industria turística lo hace permeable a los movimientos geopolíticos globales y sensibles a contextos de inestabilidad internacional, como el que vivimos actualmente, demandando visión estratégica anticipatoria y gestión ágil del riesgo”, comenta Alanís, que explica que en este entorno competitivo y volátil, la diferenciación constituye el factor clave de éxito: “sólo las compañías con propuestas de valor distintivas, basadas en la excelencia operativa, la innovación tecnológica y en ofrecer una experiencia de alto valor al cliente, lograrán posiciones de liderazgo sostenibles”.
Más información en el número de julio de la revista Castilla y León Económica.
