La Fundación Caja de Burgos celebra este año su centenario. Desde su origen en 1926, la entidad ha ido adaptando su modelo para dar respuesta a los cambios económicos y sociales, manteniendo su actividad en Burgos y en el conjunto de Castilla y León. Desde EXECyl queremos aprovechar este hito para hacer un repaso de su trayectoria y de las iniciativas que han marcado esta conmemoración.
El reto de seguir siendo útiles
Recientemente, la institución celebró su centenario en un encuentro que reunió a cerca de 1.300 representantes de la sociedad y el tejido empresarial, tal y como recoge la revista Castilla y León Económica.
Durante la jornada, el presidente de la entidad, Ginés Clemente, destacó en su intervención el compromiso de las organizaciones con el futuro, señalando que «el tiempo no se mide por años transcurridos, sino por lo que hemos sido capaces de hacer y construir juntos». Por su parte, el director general, Rafael Barbero, resumió la estrategia actual de la fundación en un objetivo claro: “seguir siendo útiles”.
Desde la perspectiva de EXECyl, compartimos la importancia de esa utilidad práctica. La Fundación la canaliza a través de cinco líneas de actuación: el medio ambiente, la acción social, la cultura, la educación y el apoyo al emprendimiento y al tejido productivo, áreas clave para el sostenimiento y la competitividad de nuestra región.
Iniciativas del centenario
Más allá del acto institucional, el programa de los 100 años incluye una serie de proyectos que buscan tener continuidad en el tiempo:
- Enfoque empresarial: Destaca la convocatoria de una edición especial de foroBurgos, consolidado como un foro de debate e intercambio de ideas para el ecosistema directivo y empresarial de nuestro entorno.
- Impulso cultural: La agenda incluye el lanzamiento de la primera Bienal Burgos de arte contemporáneo a partir de septiembre, la exposición Presente continuo en el Cultural Cordón y una programación ampliada de artes escénicas.
- Presencia territorial: La consolidación de su modelo a través de nuevos espacios, como el centro de referencia ubicado en la histórica Casa de las Cadenas en Miranda de Ebro.
Cumplir un siglo de actividad ininterrumpida requiere una gran capacidad de adaptación y gestión y por ello, desde EXECyl, no queremos dejar pasar la oportunidad de darles la enhorabuena tanto al equipo, como al patronato de la Fundación Caja de Burgos por este hito tan relevante.
¡Felicidades por los 100!
