
La base del modelo de Medgón es la industrialización del proceso constructivo. Frente a lo tradicional en el sector, donde gran parte de los trabajos se realizan in situ y están expuestos a imprevistos, esta fórmula permite fabricar, en un entorno controlado, estructuras, cerramientos y distintos elementos que posteriormente se transportan y ensamblan en la obra.
Así, la compañía palentina se mueve en la intersección entre la innovación técnica, la sostenibilidad ambiental y la eficiencia energética gracias a un planteamiento productivo que reduce plazos, aporta un mayor control de calidad, genera menos residuos y permite una ejecución más precisa. A ello se suma el uso de la madera estructural, un material que gana protagonismo en Europa por su ligereza, su buen comportamiento energético y su menor huella ambiental en comparación con sistemas convencionales.
Viviendas unifamiliares
Una de las principales líneas de negocio de Medgón es el desarrollo de viviendas unifamiliares, tanto para clientes particulares como dentro de promociones residenciales. Se trata de proyectos diseñados desde el inicio con criterios de alta eficiencia energética, en muchos casos alineados con estándares exigentes como Passivhaus. Destacan por su bajo consumo energético, su confort interior y la integración de soluciones constructivas industrializadas que reducen significativamente los tiempos de ejecución.
“La prefabricación de muros, forjados y cubiertas facilita, además, una mayor personalización sin renunciar a la eficiencia del proceso”, destaca Estíbaliz González, CEO de Medgón, quien recuerda también que el empleo de madera en edificios plurifamiliares en altura es una de las tendencias más relevantes de la construcción contemporánea. “La combinación de sistemas industrializados y fórmulas híbridas permite levantar edificios residenciales de varias plantas con elevados niveles de eficiencia y rapidez”, puntualiza.
Remontas sobre azoteas
Entre los ámbitos más singulares en los que trabaja la compañía sobresale el de las remontas sobre azoteas, que permite añadir nuevas plantas a edificios existentes, generando vivienda o superficie útil sin consumir nuevo suelo urbano. “La construcción industrializada en madera resulta especialmente adecuada para este tipo de intervenciones, pues su ligereza disminuye el impacto estructural sobre el edificio original y el montaje rápido minimiza molestias a los vecinos. En ciudades con fuerte presión inmobiliaria, se está convirtiendo en una herramienta clave para aumentar la oferta de vivienda y, al mismo tiempo, revalorizar el parque edificado”, asegura.
La actividad de Medgón no se limita al ámbito residencial, ya que desarrolla también edificios de uso terciario, como oficinas, centros educativos, sanitarios u hoteleros, donde la industrialización aporta ventajas tanto en tiempos como en costes operativos futuros.
Línea de fachadas industrializadas
Además, la firma palentina ha apostado por una línea específica de fachadas industrializadas concebidas no como un sistema aislado, sino como una herramienta de hibridación constructiva. Estas soluciones facilitan incorporar envolventes industrializadas a inmuebles ejecutados con sistemas tradicionales, como estructuras de hormigón, ampliando el alcance de la industrialización más allá de la obra completamente prefabricada.
