Desde EXECyL, ayer anunciamos que queríamos contribuir con nuestro granito de arena a que las empresas adoptasen medidas desde la doble perspectiva de asegurar la salud de sus empleados y de mantener su actividad. Entendemos que una situación como ésta es tan excepcional, que las empresas se ven obligadas a modificar su «forma habitual» de proceder y, por ello, queremos aportar algunas pautas que minimicen el impacto tanto económico como sanitario del coronavirus en nuestra Comunidad.
Cuestiones básicas: la información mínima a facilitar
Aunque parezcan cuestiones obvias (y más a estas alturas) nuestros equipos tienen que estar informados sobre qué es el coronavirus y, lo más importante, cómo se propaga. Eso nos permitirá no sólo adoptar medidas como organización, sino también apelar a la responsabilidad individual en tanto que la prevención no se limita al horario de trabajo. Es una prioridad 24/7 y es responsabilidad de todos.
Propagación y medidas individuales que adoptar para su prevención
El coronavirus se transmite por contacto con secreciones respiratorias en forma de gotas que se propagan a través de la tos o el estornudo de una persona ya contagiada. Las manos, nariz, ojos y boca constituyen las partes más sensibles del cuerpo para el contagio, por lo que cualquiera de esas pequeñas gotas que llegase a contactar con cualquiera de esos órganos, facilitaría una noticia poco agradable.
Según los expertos, la transmisión por el aire es poco probable, siempre y cuando se salvaguarden distancias mayores a un metro de distancia entre las personas. No obstante, lo mínimo que cada uno debería tratar de hacer es:
• Reforzar todas las medidas de higiene por parte de cada individuo.
• Lavado frecuente de manos con agua y jabón o, en su caso, con productos hidroalcohólicos.
• Al toser o estornudar hay que hacerlo tapándose la boca y la nariz con el brazo o con pañuelos desechables.
• Evitar tocarse manos, boca, nariz y ojos si se estornuda.
• Limpieza y desinfección de materiales de trabajo, como sillas, mesas u otros objetos y recursos.
• Evitar toda aglomeración en lugares cerrados.
Estas pautas, que son las más básicas, también deben ser trasladadas a nuestros equipos de trabajo, a nuestros familiares, etc. porque su buen hacer repercutirá en minimizar el riesgo en el conjunto de la población. Pero no podemos quedarnos ahí. La comunicación ante esta situación debe ir un paso más allá y muy especialmente en el ámbito de las empresas.
¿Quieres conocer algunas ideas vinculadas a la gestión de la comunicación corporativa ante el coronavirus? Aquí encontrarás algunas de ellas aportadas por SUBLIM Comunicación (miembros de EXECyL).
Información para la ciudadanía del Ministerio de Sanidad
El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ofrece información y materiales que pueden apoyar la comunicación y la concienciación en la población. Si quieres echar un vistazo a los recursos que ponen a vuestra disposición (como esta infografía que ilustra nuestra entrada en la web), accede a través de este enlace.

