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Iberaval SGR: Compromiso demostrado, pymes financiadas

Noviembre, mes del desarrollo de negocio

    Continuamos recopilando experiencias de estrategias de desarrollo de negocio que han permitido a las empresas llegar hasta el día de hoy. En esta ocasión con Sandra Martínez, directora general adjunta de Iberaval, quien hace un recorrido en torno al desarrollo de negocio desplegado por la sociedad de garantía de Castilla y León en el marco de la pandemia del COVID-19.

    Un interesante artículo que no deberías dejar de leer… ¿Vamos con ello?
     

    Compromiso demostrado, pymes financiadas

      A primeros de marzo aún no éramos conscientes en Iberaval de todo lo que nos venía encima. Había noticias de todos los colores y formas… Sí, pero parecía que el mundo no se iba a parar.

      En Iberaval, todos hacíamos una vida relativamente normal en marzo, directivos con sus viajes, red comercial con sus visitas, reuniones de trabajo… hasta que el 14 de marzo, día en el que el 99 por ciento de la plantilla de nuestra compañía recogió sus ordenadores, y tuvo que irse a casa con el anuncio de cierre global.

      Un mal sueño… que todavía desgraciadamente no ha acabado.

      Entonces, la necesidad de continuar con nuestra función -financiación-, de proseguir con el contacto social y de continuar con nuestras rutinas nos hacía mirar a todos lados… También, por supuesto, la obligación moral y ética de mantenernos cercanos al empresariado. Por este motivo, se decidió que todas nuestras oficinas permanecerían abiertas con al menos una persona en aquellos complicados momentos.

      La gran profesionalidad e involucración de todo el equipo Iberaval, hizo que pudiéramos organizamos bien, lo mejor posible dadas las circunstancias, y que pudiéramos atender a miles de llamadas que recibimos… muchas, por cierto, durante aquel primer mes de confinamiento.

      Reorganización de equipos, reorientación del negocio y cambio en la cultura de trabajo de Iberaval. Estos fueron los puntos de inflexión que nos permitieron alcanzar noviembre con éxito. Sí, porque considero un éxito que hayamos logrado atender al 100% de nuestros socios con pequeños préstamos para proyectos viables, lograr cerrar ayudas públicas para el empresariado en todas nuestras zonas de actuación minorando así los costes de las operaciones y coordinar con éxito los programas de financiación con las entidades financieras…

      Pero, además de eso, y creo que es lo complicado, aunque se explique por nuestra función anticíclica, crecer a dos dígitos, lo que ha permitido mantener el personal de Iberaval.

      Organización

        Las oficinas debían seguir abiertas. Así lo entendimos desde el primer momento. Algo que entonamos todos aquí es que “queremos ser útiles”. No es una frase vacía. De verdad nos creemos los proyectos de todos aquellos autónomos y empresarios que cada día abren su negocio. Muchos, sobre todo autónomos, sentían la necesidad de contacto, y nosotros debíamos predicar en el ejemplo. Cierto es que nosotros somos actividad esencial… De manera que con una persona atendiendo en oficina y el resto, en teletrabajo para lograr un abril histórico en producción, además, de proteger al personal de contagios. Todo el personal, por cierto, dispuso de los medios necesarios para mantener el contacto con clientes y compañeros de Iberaval.

        Un equipo en permanente contacto

          En aquellos días, procuramos en todo momento no perder contacto, a partir de reuniones de equipo casi a diario, desayunos y encuentros virtuales, para que la platilla y la red siguieran en contacto. En ese contexto, esa cercanía y relación social -aunque a través de pantallas- también fue importante.  Trabajamos la motivación y el estrés del día a día.

          A ello, hay que sumar que abordamos el cambio cultural y la relación con clientes de un modo diferente: las reuniones por videoconferencias se convirtieron en modus operandi para trabajar, pero esto no afectó a nuestra actividad y, lo que es más importante, no impactó en nuestros socios, los más de 30.000 consolidados con que contamos, ni en los muchos nuevos que hemos acogido en estos meses.

          De modo que las firmas e intervenciones se agilizaron. Los responsables de clientes pudieron firmar operaciones con mayor prontitud para impulsar las operaciones de clientes, en muchos casos realmente apurados por la situación.

          Colaboración público-privada efectiva y ágil

            En este contexto, nuevo y complejo para todos, hemos de poner negro sobre blanco que los gobiernos regionales con los que colaboramos, con especial mención de la Junta de Castilla y León, a través del ICE, supieron estar a la altura fomentando nuevas fórmulas de apoyo para los sectores más perjudicados.

            De hecho, la reorientación de líneas existentes a esas nuevas necesidades, creo que fue un acierto. Logramos, además forjar nuevas relaciones instituciones y casi todo el mundo entendió que la colaboración público-privada es un puntal en favor de la pyme y el autónomo, por su impacto real, medible y efectivo.

            Soluciones propias

              En Iberaval, asimismo, pensamos que teníamos que aportar nuestro propio granito de arena.

              De modo que establecimos medidas de control automático de análisis de operaciones. Recibíamos cientos de demandas de financiaciones a diario.

              Por ello, se direccionó el departamento entero de informática para poder aportar una solución a nuestros clientes.

              La relación y trabajo en equipo de varios departamentos (TIC, Riesgos, Dirección General y Negocio) fue vital para ofrecer una solución fiable y rápida a nuestros comerciales.

              #CompromisoIberaval

                También volcamos esfuerzos en el ámbito comunicacional. En un momento en el que todo eran pésimas noticias, por la evolución de la pandemia, pusimos en marcha diferentes iniciativas, en redes sociales, a través de nuestra web, y con una planificación de información periódica de la actividad de la SGR, que se tradujo en la obtención del doble de impactos mediáticos entre marzo y junio, que en lo logrado entre enero y junio del año anterior.

                El objetivo no era hacer marketing, obtener publicidad… sino demostrar eso que decíamos arriba: Queremos ser útiles. La campaña central en esta época COVID-19 la hemos denominado #CompromisoIberaval, que ha logrado hacernos más visibles y, creemos, conocidos y necesarios.

                En este ámbito, el de la comunicación, hemos potenciado nuestra Oficina Virtual, mejorando procesos, reorientando operativas y aplicando un cambio de cultura (que vamos a continuar implantando) que va a llevar más acción de Iberaval a lo virtual. Aunque, en nuestro caso, manteniendo la capilaridad física que nos caracteriza.

                A pesar de los signos negativos en el mercado (alterado algo en estas últimas semanas por alguna escasa buena nueva) y el pesimismo empresarial, en nuestra sociedad de garantía estamos volcándonos por que nuestra acción comercial nos permita llegar a una cifra histórica de financiación, con crecimientos -esperamos- cercanos al 20 por ciento. Lucharemos por ello.

                 

                Y, para terminar, me permitiré incorporar esta reflexión final que hace no mucho veía en redes sociales. Creo que es aplicable al 100% en muchos momentos de nuestra vida personal y profesional. Más, si cabe con esta situación en la que hemos transitado el 2020:

                Según el punto de vista con que miremos el futuro obtendremos distintos resultados. En Iberaval, por naturaleza, somos positivos, y seguiremos siéndolo.

                Os animo a Leer de abajo arriba, y no al revés, aunque tengamos esa tentación:

                “Esta situación es insuperable

                es absurdo pensar que

                vamos a salir de esto

                Tenemos que rendirnos y dejar de luchar

                Se equivocan los que creen que

                Todo el esfuerzo merecerá la pena”