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La Empresa del Futuro

Septiembre, mes temático de la Tecnología al Servicio de la Empresa

 

Gracias a la tecnología, las empresas han reducido las barreras a la hora de realizar negocios, incrementar ingresos, mejorar procesos e implementar nuevas herramientas dentro de la propia compañía.

En un mundo tan activo y globalizado, nuestras empresas deben ser rápidas y eficientes. Gracias a soluciones como, por ejemplo, el ERP o el CRM Bodegas Familiares Matarromera ha conseguido mayor productividad, optimizar sus procesos y mejorar aún más la toma de decisiones. Descubre cómo la tecnología les ha permitido ser más competitivos y estar muy al día de las oportunidades que van surgiendo en un mercado tan globalizado.

 

La Empresa del Futuro

 

Para Bodegas Familiares Matarromera, la transformación digital es vital. Nuestro modelo de negocio está orientado tanto al cliente interno como externo y, alrededor de cada uno de ellos y de sus necesidades, articulamos nuestra transformación. La tecnología es la herramienta que nos va a ayudar a conseguir los objetivos marcados en dicho proceso de cambio.

Mediante la transformación digital pretendemos adaptar la organización a la era tecnológica. El cambio se produce tanto en los modelos de negocio, como en los productos y servicios, metodologías de trabajo. Y lo más importante: en las personas, motor de las empresas.

En este proceso de digitalización, es fundamental marcar una serie de objetivos. Se trata de un camino largo y complejo, por lo que nuestro primer reto es generar una cultura interna abierta y tolerante al cambio.

 

Con esta transformación digital, en Bodegas Familiares Matarromera pretendemos:

1.- Que la innovación sea colaborativa

2.- Que los medios productivos estén conectados.

3.- Que las cadenas de suministro estén integradas.

4.- Que los canales de distribución y atención sean digitales e inmediatos.

En definitiva, perseguimos un modelo de negocio inteligente, digital, eficiente y sostenible.

 

 

Para lograr nuestro objetivo es fundamental tener en cuenta los siguientes factores:

  • Actitud:

Para asumir los cambios necesarios. La actitud de los colaboradores puede suponer un freno importante en el avance y, en ello, centramos gran parte de nuestros esfuerzos.

  • Conocimiento y formación:

Aunque éste pueda resultar un freno fácilmente salvable, no hay que pasarlo por alto, puesto que va estrechamente ligado al punto anterior.

  • Diferencia generacional:

En nuestra empresa, hay trabajadores de diferentes edades y con diferentes experiencias y relaciones con la tecnología. En aquellos trabajadores menos acostumbrados a trabajar en un entorno tecnológico es necesario crear sistemas para favorecer la introducción a nuevas innovaciones tecnológicas a través de la formación, facilidad de manejo de los equipos, sistemas más amigables …

  • Seguridad del empleado:

Aunque la tecnología siempre conlleva mejoras, en muchos casos, los trabajadores sienten que el uso de la tecnología puede modificar su forma de trabajar, dificultarle e, incluso, sustituirle.

Uno de los puntos dentro de la transformación es que dejemos claro que la incorporación de tecnologías reclama más atención por su parte y que le ayuda a mejorar en la realización eficiente de su trabajo.

  • La organización:

Es importante tener en cuenta que la transformación de las organizaciones se lidera desde arriba. Los líderes del cambio deben ser capaces de implicar a la compañía subrayando sus ventajas. Además, serán los principales responsables de identificar los problemas que puedan surgir y tomar las mejores decisiones para facilitar la adaptación. Por tanto, son unos elementos fundamentales en todo este proceso de cambio.

 

En la actualidad, la compañía trabaja con Big Data y nos estamos adentrando en el mundo de la Inteligencia Artificial. Estas tecnologías nos están permitiendo mejorar la calidad de nuestros productos y tomar decisiones en menos tiempo, con más información y con un grado de error menor. Además, estamos incrementando la movilidad.

A lo largo de toda la cadena de valor son innumerables la cantidad de datos que recogemos y procesamos. Comenzamos recogiendo datos desde el propio terruño del viñedo y acabamos analizando información de nuestros clientes y consumidores.

 

La tecnología y la transformación digital son cambios obligados. Pero la transformación no solo necesita de la iniciativa de la propia empresa. Por su magnitud, es necesaria la implicación a nivel institucional.

La empresa del futuro será aquella que mejor se adapte a los cambios digitales y, para ello, la educación juega un papel fundamental.