Pasión por lo que hacemos – Iberaval

Mayo, mes de la atracción e incorporación de Talento

 

La primera de nuestras publicaciones dentro de la temática elegida para el mes de mayo corre a cargo de nuestros amigos de Iberaval. A continuación nos cuentan cuál es su realidad, cómo incorporan talento a sus filas y cómo cuidan al que ya tienen. 

Iberaval transmite su pasión, cada persona cuenta, cada profesional suma.

¡No te lo pierdas!

 

Pasión por lo que hacemos

 

Iberaval, la sociedad de garantía de Castilla y León, ha sido la primera en formalización de préstamos en España durante el último año, pese a lo cual cuenta con una plantilla que no llega a los 90 trabajadores. En Iberaval, la captación de talento compete al Departamento de Recursos Humanos en estrecha colaboración con el Área de Negocio y con la Dirección General. «En los últimos años hemos realizado un giro de 360 grados en todo lo referido a Recursos Humanos», asegura la directora de esta área, Ana Chamorro, quien detalla que «el sector de las garantías en España ha ido creciendo en volumen en las últimas décadas pero se ha ajustado en número de SGRs (18 a día de hoy) y ha contado con escasa o nula rotación de su personal».

 

En Iberaval se ha derribado ese estándar al ampliar negocio, pero también al asumir nuevos territorios para ampliar actividad. Todo ello ha llevado a la compañía a abordar diferentes procesos selectivos que proseguirán en el futuro. Y en todos ellos, como es lógico, «hemos de enamorar e implicar al personal nuevo, sin olvidarnos por supuesto también del personal que ya trabaja con nosotros», afirma Chamorro.

 

Un elemento clave en Iberaval es la buena imagen con que la compañía cuenta en el ámbito financiero y empresarial. Un hecho que anima a muchos jóvenes a depositar en sus sedes el currículum. De hecho, la entidad colabora estrechamente con universidades en todo lo referido a la formación de jóvenes estudiantes, futuros empresarios y profesionales. Es precisamente eso un elemento que destacan todos aquellos que pasan un tiempo en la empresa o empiezan en ella a trabajar: el potencial formador de Iberaval.

 

«Podríamos decir aquello de que somos una gran familia de profesionales, pero también unos profesionales que tienen claro que el trabajo es clave para mejorar y que mejorar es fundamental para crecer. Por ese motivo tenemos en la innovación de los procesos un elemento básico de nuestra estrategia», manifiesta Ana Chamorro.

 

Y continúa, apuntando que «somos pocos, pero ponemos una enorme pasión en nuestra actividad, y, sobre todo, conocemos muy bien un sector muy específico, como es éste de las garantías, que ha demostrado su utilidad para las pequeñas y medianas empresas y autónomos de nuestro ámbito de actuación -Castilla y León, La Rioja, Madrid y Vigo-. Sabemos lo que hacemos y lo hacemos bien y esto se nota y se trasmite a la hora de captar y sobre todo de retener talento».

 

Crecimiento personal y profesional

 

En otro orden de cosas, una circunstancia diferencial de trabajar en Iberaval es la atención de las necesidades de crecimiento personal y profesional de los empleados. Por ese motivo, en los últimos años se ha reforzado la política de comunicación interna y externa, hay una potentísima formación en diferentes materias y ámbitos y además tenemos un contacto permanente entre empleados, que se articula de manera concreta en los encuentros mensuales del personal, que permiten trasladar a los superiores dudas, inquietudes o sugerencias, así como recibir información de la compañía o de cualquier asunto de interés, y que derivan en la celebración, dos veces al año, de actividades de team building, en las que interviene la práctica totalidad de la plantilla.

 

En cuanto a la selección, se valora, como es normal, la valía más allá de los títulos. Aunque, obviamente, estos también son indicadores de aptitud que se tienen en cuenta para formar parte del equipo. La realidad es que, en los últimos años, dada la expansión territorial afrontada, se ha desplegado una concienzuda política selectiva, en la que se evalúan la visión estratégica, la capacidad anticipativa ante los problemas y la actitud, que no deja de ser uno de los elementos más importantes para llegar lejos, además del conocimiento, en cualquier compañía. Palabras como vinculación, proactividad, aportar, sumar… están grabadas » a fuego» en cada trabajador de Iberaval.

 

En este sentido, todos aquellos que conocen el funcionamiento de la SGR, y son ya muchos, ponen de relieve el compromiso del personal de Iberaval y de los cuadros directivos en la formación. «Creo que sabemos bien lo que hacemos y lo hacemos con pasión. Entendemos muy bien el riesgo empresarial, pero también entendemos a las personas, a cada una de las que hay detrás de una empresa o de un proyecto. Nos ponemos de una manera empática en su piel y conectamos perfectamente con su problemática ofreciendo siempre soluciones viables», sentencia la directora de Recursos Humanos de la entidad.

 

Con respecto a la búsqueda de talentos, la gente de Castilla y León no acabamos de creernos el potencial que tenemos. De hecho, manifiesta Chamorro, «en Iberaval siempre decimos que contamos con empresas que destacan en casi todo -en la industria, en los servicios…- somos origen y sede de multinacionales que dictan las reglas de sus sectores».

«Si me pregunta acerca del reclutamiento de personal, obviamente la experiencia directiva de los diferentes cuadros -en muchos casos profesionales con experiencia en varias empresas- permite abordar, con un alto grado de eficacia y eficiencia, contrataciones a partir de tomas de contacto directas», manifiesta Chamorro.

«Somos un referente en el turismo, contamos con más de la mitad de los bienes histórico-artísticos de toda España… Pero somos siempre tímidos y austeros cuando toca decir lo que valemos, hacemos y tenemos. Y quizás es esto lo que hace más grande al castellano y leonés. Y en Iberaval, lo sabemos y por eso nuestras fuerzas se sitúan en el cuidado de nuestros profesionales. Les mimamos. Cuidamos a nuestra gente (les recuerdo que contamos con 27.000 socios) y eso hace que quienes nos conocen y quienes conocen nuestra manera de trabajar quieran ser y hacer Iberaval», prosigue.

 

Los resultados permiten a Iberaval seguir avanzando. Como muestra este dato: Iberaval cerró 2018 con una mejora de la productividad de en torno a 400.000 euros de riesgo vivo por empleado. Esto no sería posible si la gente no se implicara con la compañía y sólo se hace realidad cuando te mueve la pasión por lo que haces.

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